¿Cómo hacer una buena gestión de conflictos en la empresa?

Los trabajadores de una empresa deben convivir entre ellos, a lo largo del día, durante varias horas. Esta situación, además de la carga de trabajo habitual y el estrés, así como los problemas personales, pueden hacer que aparezcan situaciones incómodas. ¿Cómo hacer la gestión de conflictos en la empresa de manera adecuada?

¿Qué es la gestión de conflictos en la empresa?

La gestión de conflictos en la empresa implica contar con un plan de actuación en caso de que surjan problemas entre los empleados de una organización. De esta forma, es posible tener una respuesta rápida y efectiva que impida que una discusión se convierta en un problema más serio.

Muchas empresas recurren a la figura del mediador, una tercera persona que interviene y contribuye a resolver el conflicto antes de que este se haga más grande. ¿Cómo hacer la gestión de conflictos en la empresa de forma adecuada? Lo más recomendable es crear una estrategia. Te contamos que es muy importante entender que no se trata de dar la victoria a una de las partes implicadas ni detener en seco el problema. ¿Por qué? Porque, a largo plazo, es posible que el conflicto vuelva a surgir.

La gestión de conflictos en la empresa no es igual a la resolución

Una adecuada gestión de conflictos en la empresa requiere garantizar que las partes involucradas se entiendan entre ellas y lleguen a un acuerdo. Dependiendo de los motivos y orígenes del problema, ambas deberán ceder y hacer concesiones. Entonces, ¿qué es la gestión de conflictos en la empresa? No se trata de poner un alto al fuego y resolver un problema inmediato. Todo lo contrario, consiste en aportar estrategias y métodos que permitan que las partes establezcan una comunicación sana para llegar a un acuerdo. De esta forma se evitan roces a futuro.

¿Gestión o resolución?

La gestión de conflictos en la empresa suele confundirse con la resolución de problemas. No es lo mismo. Te contamos que la gestión se diferencia de la resolución porque solo puede aparecer cuando existe la posibilidad de negociar. La persona que interviene como mediadora intenta llegar a un acuerdo con los involucrados en el conflicto y toma nota de las posibles concesiones que estas hagan.

Por su parte, se habla de resolución cuando las partes no son capaces de llegar a un acuerdo. En este caso, se trata de subsanar las necesidades básicas y la figura del mediador cobra especial importancia. El objetivo es finalizar el problema, encontrar una solución cuanto antes para evitar que el conflicto escale. Además, en la resolución las causas que dieron origen al problema no se investigan, cosa que sí ocurre con la gestión de conflictos en la empresa.

No podemos pasar por alto una tercera figura que se conoce como transformación de conflictos. Se trata de una figura que aborda el problema desde la perspectiva opuesta, pues su principal objetivo es encontrar soluciones a largo plazo. No se intenta resolver el conflicto de inmediato, sino transformar todo el contexto que está ocasionándolo para evitar que, en el futuro, vuelva a aparecer. Es decir, busca que el ambiente de trabajo en la empresa sea mucho más sano y aceptable. Para ello, lo más aconsejable es que todos los trabajadores de la empresa participen y expongan cuáles son sus inconformidades o qué es lo que los está disgustando.

Los tipos de conflictos en la empresa

Para poder comprender a fondo la gestión de conflictos en la empresa es necesario exponer cuáles son los problemas que pueden surgir. Esto te permitirá resolverlos de forma más fácil y satisfactoria.

Conflictos internos

Se caracterizan porque no participan varias partes, sino un único empleado que puede tener un problema que solo repercute en él y que, a la larga, ocasiona un conflicto oculto. Este tipo de conflicto no genera disputas ni rencillas entre los empleados, pero sí que acarrea problemas, pues quien lo experimenta puede tener dudas, librar una lucha interna y no sentirse a gusto. Esto, con el tiempo, puede traer repercusiones negativas para la empresa.

Interpersonales

Los conflictos interpersonales involucran a varios empleados y los procesos o formas de interacción entre estos. Este tipo de problemas pueden originarse prácticamente por cualquier motivo. Los conflictos interpersonales se caracterizan porque aparecen muy rápido y, generalmente, nacen a raíz de malentendidos o discrepancias entre las partes. Generalmente, la comunicación juega un papel fundamental para su desarrollo. Es por eso que la correcta gestión de conflictos en la empresa debe buscar una buena comunicación entre todos los empleados.

Los conflictos pueden generar problemas en la empresa

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Cada empleado es distinto y tiene su propia personalidad. Por eso no es de extrañar que puedan aparecer problemas y rencillas sin que exista un motivo aparente. Simplemente, dos personas no encajan y todo esto se traduce en un conflicto que, si no se soluciona, puede ir creciendo y afectar al resto de empleados. Por eso es importante que haya una adecuada gestión de conflictos en la empresa, pues se debe saber trabajar con dos personas que, a priori, no encajan y no se llevan bien.

Cuidado, pues además de dos personalidades que no son compatibles, también pueden aparecer problemas por los roles asignados a cada empleado. Es decir, si una tiene más jerarquía que otra, si alguna recibió un ascenso o promoción, etcétera. Esto suele ocasionar conflictos en la empresa, especialmente si no se saben tratar las posibles disputas. ¡La gestión resulta muy importante en estos casos!

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