Los principales consejos fiscales y laborales para tu e-commerce

El mundo online ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años. De hecho, cada vez hay más y más negocios que deciden aprovecharse de las ventajas de Internet para adaptar su negocio o crear uno propio. Más allá de todo el entramado que supone crear un e-commerce, hay que conocer qué leyes regulan todo ese entorno y cómo pueden afectar a tu negocio. Por eso, en Deming Management queremos darte una serie de consejos fiscales y laborales para tu e-commerce, que te vendrán muy bien.

Regulaciones aplicadas desde la Comisión Europea

Acompañando al crecimiento y creación de negocios online en diferentes plataformas, la Comisión Europea decidió desarrollar un plan para que más negocios declararan sus ingresos. Año tras año, las Arcas Públicas perdían hasta 150 millones de euros y, claramente, buscaron una manera de regular el comercio electrónico. Como consecuencias de estas acciones, se comenzaron a aplicar el IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades, tasas sobre el patrimonio… y un largo elenco de sanciones para aquellos que incumplieran la ley. Además, en el pasado 21 de julio de 2021, la Comisión Europea llego a un acuerdo con los países miembros de aplicar un umbral tributario. Este partiría de los 10.000 euros anuales.

Cómo tributar dependiendo de tu razón social

Evidentemente, cada razón social implica pagar diferentes tipos de impuestos en mayor o menor medida. En cuanto a las alternativas que tienes para lanzar tu negocio online, puedes hacerlo como autónomo o como sociedad mercantil. Entre las opciones más asequibles, darse de alta como autónomo es la más adecuada en un principio. ¿Por qué? Porque desde un primer momento la burocracia es mucho menor que en el caso de crear una s.l.. Además, los tramos impositivos son mucho menores y se tiene en cuenta un mayor margen de beneficio. Esto se ve reflejado en el portal de la Seguridad Social: la base de cotización se sitúa entre 944,40€/mes, siendo autónomo, y 4070,10€/mes, siendo sociedad. Luego los impuestos irían aumentando en cada tramo, pero darse de alta como autónomo te permitirá crecer más rápidamente. Por eso, uno de los principales consejos fiscales y laborales para un e-commerce sería ese mismo.

Otro dato importante sería diferenciar el IRPF frente al Impuesto de Sociedades. Por una parte, los autónomos tributarían con este primero. Por otra parte, en el caso de crear una sociedad mercantil, a parte de pagar 3.000 euros para su creación, se necesita pagar una cuota del 25% de los beneficios netos año tras año.

¿Cómo y cuándo debes aplicar el IVA a tus productos o servicios?

En el caso de que quieras vender en España y que tu negocio se establezca en territorio nacional, habrá que tener en cuenta dos cosas: si es dentro de la Península o Islas Baleares (Impuesto sobre el Valor Añadido), o si es en las Islas Canarias (Impuesto General Indirecto Canario), o en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación). Los impuestos menos abusivos y de los que más te podrías beneficiar, serían el IGIC con un impuesto del 7% al 15% y el IPSI del 8% al 10%. Por otra parte, a través del IVA se te extraería el 21%.

Si vendes productos o servicios a países fuera de la Unión Europea, el cliente en cuestión, deberá contribuir a las arcas públicas de su Estado (tu no tendrías que aplicar el IVA en ningún momento.

¿Qué es el recargo de equivalencia y cómo te afecta?

El recargo de quivalencia es un régimen especial de IVA que deben pagar todo tipo de minoristas, siempre que no seas una sociedad mercantil. Es decir, que en el caso de ser un autónomo o freelance, tendrás que aportar:

  • Para productos de tipo general, de un 21% de IVA, hay un recargo de 5,2%.
  • Para productos de tipo recucido, de un 10%, hay un recargo de 1,4%.
  • Para productos de tipo superreducido, de un 4%, hay un recargo de 0,5%.

Además, esto se aplicaría solo si un 80% o más de tus ventas son a particulares. En este caso, tu negocio sería minorista y no estaría exento de este tipo de recargos.

IVA para los productos vendidos a través de Facebook o Google

En el caso de proveer servicios dentro de España, será oblogatorio el pago del IVA y de recargo. No obstante, si tu mismo recibes servicios o productos de la misma plataforma, no se aplicarían los recargos pero sí el IVA.

También hay que tener en cuenta que si el servicio que prestamos a través de estas plataformas está enfocado a un mercado extranjero, no se aplicarían ni IVA ni recargos equivalentes.

¿Quieres más consejos fiscales y laborales para tu e-commerce?

El mundo del comercio electrónico cada vez está teniendo mayores regulaciones. Las trabas burocráticas cambian cada año y dificultan el crecimiento de tu negocio. No obstante, si las sabes sobrellevar bien y te aprovechas de otro tipo de tributaciones menos sangrantes, conseguiras crecer por encima de la media. Es importante conocer la Ley desde dentro y desde fuera y, desde luego, recomendamos que te pongas en contacto con un profesional para evitar pagos o multas innecesarios.

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